Y el que no se enamore de ti,
el que no sea capaz de tirar esa puerta verde maravilla abajo, es que no es capaz de subir por esas, tus piernas de infarto…
Ese vestido blanco sobre tu piel salada,
Ese perfil que arrasa bajo la luz lunada.
Y el que no se enamore de ti,
ese no sabe nada, ni que tus ojos brillan
(a solas en la alborada)
ni que tu pecho suspira,
pasiones y palabras.