Porque eres de los que elegiría un carbón antes que un diamante, ya que sabes que da más luz, y además calienta.
    Porque dicen que el sentido de la vida no es otro que buscarse a uno mismo, y yo me encontré en tus ojos sin buscarme.
    Porque sin ti el verano, es verano solo para quemar el alma y los talones mientras camino hacia ninguna parte.
    Porque yo era de los que pensaba que el silencio es lo único inédito que alguien te puede ofrecer. Que a estas alturas de la vida todas las palabras tuvieron, en el pasado, otro destinatario. Hasta que me dijiste “buenos días, guapa” y el alfabeto entero se dio la vuelta y miles de matices nuevos nacieron solo para mí.
    Porque con cada caricia pones otro arnés a mis fantasmas, y ya casi no lo necesitan porque también te quieren.
    Porque el haber subido al tren un poquito más tarde solo significa que el viaje va ser más intenso y se va disfrutar más; que no hay camino más feliz que el que me lleva a tu alma, y si lo hay, no lo quiero.
    Porque la vida se pensará dos veces antes de tumbarme, aunque si un día lo hace, me ataré los cordones, te daré la mano y seguiremos adelante.
    Porque podría darte mil razones más por los que te quiero, y el único miedo que me queda es no ser capaz de hacértelo saber.