Madre, hoy crucé el río
por un puente, en un barco
y desde el puente vi ocho montañas rusas y gritos
y desde el barco edificios altos
y un circo y el puerto y un mundo de gente
trabajando la felicidad.

Madre, en el norte también hay sol y mi cuerpo ardía.

¿Cuándo fue la última vez del color en tu piel?

La sonrisa tímida, la arena, tu agua.
Madre, hoy crucé el río y te imaginé trabajando el aire, la pausa entre las orillas, tu tiempo.

Y todo estaba bien.