escena

en la cuerda floja los suspiros los murciélagos los ojos vendados dónde el cable de seguridad dónde el extra las acrobacias involuntarias te tomo la palabra la innecesaria dificultad el funambulismo atroz los ángulos de cámara el disfraz de distancia sin red la decepción lo familiar del disparo iris del vagabundo solo salto desafiante los payasos silentes el ingenio en lugar de la divinidad un artista del silencio películas mudas aversión al blanco y negro una triste insuficiencia líneas instrumentales texturas transparencias la belleza trascendente la teatralidad operística el clímax catastrófico el plomo Agnusdéi que no acaba

 

patetismo

pantomima descoordinación física sin esfuerzo el melodrama la obscenidad la gracia del vagabundo la carne musical los huesos fríos el último poema mudo la partitura musical sorda los efectos de sonido sin voz los discursos políticos los ininteligibles graznidos el diálogo sin discurso el silencio sin payaso excepto algún galimatías incomprensible la lógica perfecta el habla como forma de no expresión de confusión la ilusión de que los personajes están hablando a pesar de que no poder escucharlos más que un mimo alguien cuyo lenguaje corporal sirve de discurso alguien que existe en un plano diferente al de los demás se encuentra fuera de su vida su realidad alguien que es juzgado por su apariencia alguien sin hogar sin amigos sin familiares alguien que interactúa con el mundo a través de sus acciones alguien que podría hablar pero no quiere alguien que se encuentra cómodo en un mundo en silencio la dulzura de la luz el dolor de los textos la oscuridad repentina de la Crucifixión la paradoja emocional el núcleo

 

reclusión

forma de refugio de la impotencia deja cardenales la conversación con lo que no habla nos habla el espejo no nos reconoce el marginado el espectador el solitario en mitad de la pantomima los libros en las estanterías nos aceptan tal como somos nos acunan con palabras mudas con emoción silente objetos livianos en forma fondo que nos mira desde su ceguera nos ven como lo que somos nos sonríen nos dan sus ojos nos rozan las manos nos reconocen mientras asentimos sonreímos sin abrir la boca sonríen mientras nos lloramos nos aceptan entre intermedios adornos de Navidad abetos sin nieve melodías efectos artificiales resoplar de narices ojos húmedos la oscuridad el poema da un paso adelante se inclina entre vítores la comedia muda la aceptación el reconocimiento el mundo real que trata de adaptarse a las condiciones de los extraños perpetuos que repiten de manera rígida las mismas estrategias las mismas reacciones mordazas entre movimientos suaves sin esfuerzo conversación muda ensoñación sin diálogo flujo sin interrupción te mando un trozo al azar no una obra sino un lugar lectura en silencio que nos habla palabras misteriosas en desorden el olvido las dispersa pero las palabras esperan pacientes en libros ligeros dispuestos en estanterías prestos a hablarnos

 

[Foto del autor: Diana Vigule]