Una mujer te busca bajo su falda…
ofrenda sus pedazos de carne
los sirve sobre tu cama.
Escarba en el vacío,
cruza el remolino escondido entre las sábanas.
Una noche prestada cabe en su bolsillo,
su placer cojea por el cuarto.
Animal que mendiga las sobras del momento
en el que faltas.

Una mujer contempla desde adentro tu aroma
le sabe a distancia;
pero todo tiene sentido entre tu rostro y sus ojos
aún antes de empezar a cerrarlos.

Una mujer poema escarba en tu palabra,
aspira encontrarse con su nombre.