un poeta feo me dijo que no escribiera gladiolo en un poema

el poeta feo no quería gladiolos

el poeta feo repudiaba la palabra gladiolo

cuando en realidad es una palabra muy hermosa

me gusta la palabra gladiolo

como me gusta la palabra albaricoque

ceniza

siesta

son palabras que amo por cómo suenan

por cómo significan

por cómo me recuerdan a cosas que no hacen daño

no me hace daño recordar la flor

no me hace daño recordar el jugo del albaricoque en mi barbilla

no me hace daño la ceniza

la ceniza de ti

la ceniza de ella en mis manos

la ceniza de ella antes de ser ella

la ceniza de ella antes era un cuerpo

la ceniza de ella no me hace daño porque fue cuerpo

fue cuerpo y ahora es agua

es agua porque lo dice un poeta tan guapo como la siesta

la palabra siesta no me hace daño

no me hace daño porque me calma

son horas de calma en la cama contigo

cuando estoy en la siesta hueles a albaricoque

cuando estoy en la siesta hueles a gladiolo

cuando estoy en la siesta no pienso en la ceniza

ni en el daño

ni en el sueño

ni en los poetas feos

ni en las palabras feas

ni en que la vida es fea

aunque a mí me gusta

[Fotografía: Martina Matencio]