“Ni la ciencia ni el tronco de un baobab pueden ser abarcados por una sola persona”
(Refrán africano)

El baobab es un cuentacuentos.
Sus ramas gruesas son historias
de otros árboles engullidos
por el viejo y sabio tronco
que las cobija en su copa.
¿Qué secreto guardas,
árbol de los mil años?
– le pregunto.
Y me responde un silencio mágico.