Por si alguna vez te hieren
te escribo,
por si el mar pronuncia tu nombre,
por si algún día te enrola el llanto,
si ante la barrera te aquietas,
no vuelvas la cabeza,
no claves en tu pecho la barbilla,
escucha mi voz, aún en la ausencia,
escúchame, no cuelgues,
no eches a correr por la avenida,
no te rindas, no abandones,
nunca huye el que regresa
y recuerda:
          Quien cree en los límites
          corre el peligro de desbordarse.

(Del libro DOMA, Editorial Lastura, 2018)