Y me tiraba al aire, tobogán chapuzón.
A cien por hora íbamos y a pesar del rumor,
Con su encanto el periódico embriaga al fumador.
Y aunque así el expreso se hubiera lanzado,
Entrenador que imanta albatros y palomas,
Con ese ritmo loco me había mecido el tren.
Mis ideas se doraban, era soberbio el trigo,
Pacían los herbívoros en pillos prados verdes,
Loco por boxear le sonreía a la hierba.